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Las iniciativas que ayudan a mantener vivas las ollas comunes en Antofagasta


El funcionamiento de las ollas comunes no ha parado en Antofagasta y es por ello que una serie de ONGs y ciudadanos particulares siguen apoyando o realizando estas iniciativas solidarias.

Una de ellas es Karen Rivera de 38 años, quien junto a su hermana Paulina, entregan alimento desde su casa en Avenida Loa, a cerca de 200 personas diariamente. Según relata a El Mercurio de Antofagasta, la mala situación económica mantiene a varios de sus vecinos sin trabajo.

“Cada día va aumentando más la necesidad. Cada día estamos viendo más caritas nuevas en la olla (“La Familia”), además de los vecinos, de gente en situación de calle. Vienen de cualquier lugar, a mi casa. Esta es una olla familiar”, precisó.

Acotó que durante el último tiempo se ha hecho más complejo poder reunir fondos para la olla, razón por la cual siguen manteniendo la iniciativa en base a aportes propios y algunas pocas donaciones.

“Nosotros estamos sacando de nuestros bolsillo en estos momentos, además del aporte de algunas personas, que son contaditos con la mano, todo para que la olla no decaiga. Lo bueno es que aunque sea de a poco, se van juntando alimentos”, dijo.

La mujer comentó además que es importante que la ayuda que reciban estas iniciativas en el futuro, sea de forma consistente y no solo por momentos, ya que el hambre debe satisfacerse de forma diaria.


Proteína

Otras de las iniciativas que ayuda a diferentes ollas comunes en el país, es la que lleva adelante el antofagastino, radicado en Francia , Francisco Daniels, director de la Asociación Pablo Neruda Siglo XXI, que ha aportado más de 3 mil kilos de carne de pollo a diversos campamentos de Antofagasta, pues según comenta, es la proteína uno de los alimentos más difíciles de conseguir para los comedores comunitarios.

Para lograr reunir los recursos para esto, junto a un grupo de fieles amigos, cada domingo vende empanadas chilenas en el pequeño mercadito de Rivotte, en Besacon, Francia.

“Todos seguiremos ayudando con nuestros modestos medios hasta que la necesidad desaparezca.


Fuente soy Antofagasta

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