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Felipe Berrios: “Hay un problema de eficiencia y gestión en la construcción de viviendas sociales”

El sacerdote jesuita que vive en el barrio transitorio Luz Divina Nº6 de Antofagasta acusó retrasos en la entrega de viviendas y dijo que, a los problemas de gestión pública, se suma la falta de agua para urbanizar nuevos terrenos.


Desde el año 2015 los barrios transitorios se han convertido en una solución habitacional para las familias que esperan su vivienda definitiva. Uno de los más populares en Antofagasta es Luz Divina, espacio que alberga a más de 110 familias y al sacerdote jesuita Felipe Berríos.


Este barrio transitorio se ubica en un terreno de Bienes Nacionales, donde Fundación Recrea desarrolla un proceso de habilitación y acompañamiento, para generar mejores condiciones de habitabilidad y fortalecer la organización comunitaria.


“En estos barrios se invita a familias vulnerables a vivir en un lugar donde el Estado les permita estar con mayor dignidad y, al mismo tiempo, experimentar lo que es la vida comunitaria, el cuidar los espacios comunes y respetar ciertos reglamentos. Es transitorio porque la gente pasa y deja la casa que ocupó a otra familia que está a la espera de su vivienda definitiva”, comentó el director de Fundación Recrea, sacerdote jesuita Felipe Berríos.


Si bien ya hay seis generaciones que han salido a la vivienda definitiva, Berríos acusó retrasos en la construcción de viviendas sociales.


“Aquí hay un problema de eficiencia y gestión entre el Serviu y el Minvu. Antofagasta es una de las regiones con más campamentos y eso es algo ilógico porque también es uno de los lugares donde Bienes Nacionales es dueño de más extensiones de terreno. Extensiones que no están y no pueden ser urbanizadas, principalmente, por el problema del agua”, comentó.


Por ello, el sacerdote jesuita explicó que es absurdo que proyectos que buscan ampliar la factibilidad de agua estén trancados. “No es que no exista una solución, hay una solución, pero falta voluntad política para llevarla a cabo. Por ejemplo, la empresa CRAMSA tiene un proyecto que busca llevar agua a industrias como la minería, pero también a la población, lo que es súper positivo. Actualmente, el 80% del agua que tiene Antofagasta es sacada del mar y si eso lo podemos multiplicar, no habría problema para urbanizar. Terrenos hay, pero topamos en tema del agua, entonces aquí falta voluntad política para solucionar este problema”, resaltó.


El sacerdote hace referencia al proyecto que busca ampliar la factibilidad de agua en tres sectores de la región: el norte de Antofagasta, el barrio industrial La Negra y el contorno de Calama, gracias a la instalación de una planta desaladora ubicada al sur de Antofagasta. Dicha iniciativa está tramitando una concesión sanitaria ante la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y, paralelamente, trabaja en su Estudio de Impacto Ambiental (EIA).


Finalmente, Berríos apuntó al centralismo. “En este tipo de proyectos el centralismo pega. A nivel central desconocen las problemáticas que vive la zona y es ahí donde uno realmente no se explica cómo no dan el vamos a iniciativas de este tipo”.


Según el Catastro Campamentos 2020-2021, más de 81 mil familias viven en campamentos en Chile, siendo Antofagasta una de las regiones con más asentamientos de este tipo y, a la vez, de acuerdo a los datos del INE, es una de las zonas con mayores ingresos mensuales del país.



Publicado por L. C.




Antofagasta, octubre 2021

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